lunes, 14 de diciembre de 2015

REBELDE (niño interior) poesía





 Rebelde, yo te amo.
Rebelde, percibo tu dolor interno,
tu soledad, tu desconfianza,
tus miedos, tus defensas,
tus inseguridades
y te repito: YO TE AMO.

Te amo y te acojo, tal como estás,
porque te comprendo
y en mi abrazo te rindes.
Con mi acogida y calor
tus defensas se desvanecen,
dejas caer tu armadura,
te quedas desnudo frente a mí
en un estado de apertura,
soltura y completa sinceridad.

Ya no necesitas defenderte,
porque te sientes libre
para irradiar y comprender
cuanto ves, sin juicio alguno.
 Se esfumaron tus limitaciones.

Tan solo aprendes a mostrar
tu propia belleza, para compartirla,
muestras tu sensibilidad.
Ya no tienes miedo a ser herido,
porque tu herida es sanada por el sol.
Su calor la cicatriza suavemente.
Deja nuevamente limpia tu mente,
como un recién nacido.
Soltaste cadenas y caminas ligero.






domingo, 13 de diciembre de 2015

ESCUCHA TU MAR (Poesía)





Ve adentro y escucha 
el sonido de tu mar.
Aprende su lenguaje,
observa bien y siente.

Recibe mensaje,
compréndelo, luego
suelta los amarres.

  Nuevamente navega.
 Pronto a desarmar  
todo tu embalaje,
desata y desnúdate.

 Con poco equipaje,  
resto para fuego,
 sigue tus andares.


viernes, 30 de octubre de 2015

CENTRAMIENTO (poesía)







Volver al centro
reunirse con la verdad,
reunirse con el amor,
reunirse con la paz.

Volver al centro,
gozar del silencio.

Si te visita la soledad,
busca tu espacio interno,
quédate allí,  sólo contigo.

Abre la puerta de tu corazón
e invita al silencio
para que la paz te visite.



martes, 27 de octubre de 2015

LLUEVE GOTAS DE AMOR (poesía)





  Llueven gotas de amor. 

Como fina lluvia
desde el cielo caen.  
Suavemente vienen.  

Retirar el hielo,  
de los corazones,
deseando están,  
y, tímidamente,
llaman a su puerta.
Más unas no llegan  
se pierden delante  
candados cerrados  

Llueven gotas de amor.

Ábreles la puerta:  
corazón   espera  
sanar  la soledad. 



miércoles, 30 de septiembre de 2015

EL GATO Y EL HIELO (cuento)



Había una vez un gato doméstico, tenía su espacio y se le alimentaba asiduamente, nunca le faltó alimento, ni visitas veterinarias cuando las necesitó.
El gato era independiente, pero le agradaba la compañía humana, el calorcito de las caricias… era muy mimoso y le gustaba la diversión, los arrumacos; pero el gato se sentía sólo, aislado, desplazado y acabo creyendo que no tenía ningún atractivo. Pensó que debía tener algo extraño que no gustaba y que por eso le arrinconaron con su silencio y distanciamiento. En cambio veía como al perro le prodigaban todo tipo de caricias y alabanzas. Empezó a acurrucarse muy a menudo, para poder aportarse a sí mismo algo de calorcito de su propio cuerpo, pues sentía cada vez más frío y empezaba a helarse por dentro. Primero notó mucho frío en sus extremidades y se las lamía para poder sentirlas. Así poquito a poco todo su cuerpecito fue enfriándose, sin que nadie se diera cuenta. Su pelaje terminaba con pequeñas bolitas de hielo, que con los rayos solares adquirían un bello colorido, como si de un arcoíris se tratara. De vez en cuando salía a la calle y la gente iba fijándose en ese bonito colorido de su pelaje y fue corriéndose la voz. Con el tiempo había gente que esperaba que saliera para poder ver un gato tan singular, pero eso sí tomando cierta distancia para no coger frío. Algunos le fotografiaban. Un día hasta salió una foto suya en un periódico con el titular: “Hallazgo de nuevo espécimen de gato de heladas bolitas luminosas”. Su energía era muy bella y cálida, sólo que estaba congelada, pero aun así producía belleza helada. El frío ya no era tan sólo externo, ahora invadía su ser interno y su corazón empezó a helarse y a sentir un gran frío dentro. Una gran nube de soledad le rodeaba…pero en el fondo de su corazón perduraba una semilla que tan solo quería amar, para no morir de inanición y frío se escondió en una fundita, hecha con un pedacito de una minúscula nubecita rosa, era un poco de energía amorosa que todavía estaba viva y para sobrevivir se envolvió a sí misma como un capullo y extrajo extrañas materias que aunque no eran bonitas podían protegerla y allí decidió invernar para no extinguirse. 
Un día se decidió abandonar la casa donde habitaba y se puso en marcha. No sabía hacia dónde se dirigía, pero no le importaba, iba de aquí para allí y luego más allá, sin rumbo, estaba perdido acompañado tan solo por Hielo.
Vagabundeaba por las calles. Un día se rindió, ya no luchaba contra el frío, tan solo aceptó y empezó a dialogar con  Hielo.   Hielo era muy seco y distante, pero al ver que alguien le dirigía cierta atención le desconcertó y aceptó el diálogo con cierto agrado. El gato le preguntó por qué le acompañaba día y noche..  
  -Oye hielo!  Por qué estás conmigo?
-Bueno cuando veo ausencia de calorcito, me acerco para ver si las condiciones son apropiadas para instalarme y parece que en tu caso, tan abandonado, arrinconado eran sobradamente propicias. Lo que me extraño es que en lugar de crearse estalactitas, se hayan creado bolitas heladas de bellos colores, esto es algo inusual, nunca lo había visto anteriormente. Tendré que proceder a realizar un estudio y abrir una investigación.
- Y me dejarás algún día?
- Bueno, eso ya lo verás, ahora tan sólo necesito que me mires, que no quieras alejarte de mí, quiero que a pesar del frío que sientas no me abandones, quiero que me acojas; que llegues a quererme. Si eres suficientemente valiente para quedarte conmigo, sin rehuirme llegarás a traspasarme; pero no es fácil traspasar esta sensación de distanciamiento, soledad y tanta frialdad. Muchos se quedaron en el camino, jamás lo consiguieron, tan solo intentaron huir de mí y escapar de sí mismos sin resolver el problema. Sólo si eres capaz de aceptarme podrás transformarte. Este frío esta hecho de mucho abandono, de viejas, muy viejas resistencias, si eres capaz de acompañarme, si me tiendes tu mano, si ya no me temes, cuando me sientas como una sombra que acompaña tu tristeza y seas capaz de ver que tan solo la estoy escondiendo de ti como una cortina; serás capaz de retirarla para encontrarte con la gran tristeza y dolor no reconocido que esconde tu alma. Cuando estés preparado para llorar visceralmente todo su dolor y acogerlo con toda tu compasión me fundiré con tus lágrimas y sentirás por fin la descongelación de tu alma. Sentirás que por fin te has liberado: de mordazas que otros te impusieron, de falsedades que te hicieron creer… todo caerá y sólo la VERDAD  guardada en la semilla de tu corazón te será mostrada y entonces serás como una bendición: podrás  dar de beber a todas las alma sedientas de amor.
El gato se quedó perplejo, Hielo había sido tan franco, que jamás hubiera podido imaginar recibir aquellas sabias palabras.
-Hielo, acepto tu compañía! No voy a huir de ti! Ahora comprendo tu razón de existir y agradezco tu franqueza; pero caramba! Eres tan frío!... pero me enfrentaré a miedo por tí, sí lo haré.
-Sí, soy muy frío y asusto, pero aunque no te acuerdes para esconderte de tu  dolor  creaste las condiciones necesarias para acogerme y ya ves ahora estamos juntos en esta travesía, pero yo soy la puerta para traspasar el dolor y conocer el Nuevo mundo de la Alegría.

-Tengo miedo de no poder soportar ese dolor tan intenso, ya probé tres gotas y preferí pasar frío y huir de él, era insoportable. ¿Y si no soy capaz?

- Ese dolor está hecho de negación de verdades que no han sido reconocidas por ti y quieren ser acogidas, están guardadas en la semilla de tu corazón y esperan ser redimidas por tí para sanar. Luego tu corazón se abrirá como una flor y ofrecerá toda su calidez, ya no volverás a sentir nunca más el frío, estará abierto y vacío de resentimiento: lo habrá perdonado todo, porque emanará una gran comprensión amorosa.






jueves, 7 de mayo de 2015

PERLA CRECE (Poesía)






Remanso de paz  es la nueva alma.  

 Aparece nuevo sol, amanece. 

Cielo interno caldea mar en calma. 

 Suave clima, naciente perla crece. 







martes, 5 de mayo de 2015

LUMINOSIDAD (Poesía)





Paseando, paseando…
Soltando, soltando…
dejando hueco, vaciando.


 Como cuenco esperando
ser llenado, saciado:
tu luz albergando.


Como candil, alumbrando,
aquí y allí irradiando:
luminosidad  emergiendo.




DESATANDO NUDOS (Poesía)





 Desatando nudos,
tirando de los hilos, la cuerda se afloja
para hallar grabadas en la cinta
huellas de pasado.


Ahora presentes,
son revividas, revisadas
por última vez.


El sol las criba,
las considera obsoletas
y libera las tensiones
retenidas en los nudos,
para convertirlas en lindos acordes
 que se armonizan,
para formar una nueva melodía.





viernes, 27 de febrero de 2015

TRANSMUTACIÓN (Poesía)






  Sintiendo el maremoto,
que se remueve desde las entrañas,
desenterrando viejas reliquias,
hoy reaparecen  a la superficie
reconcomiendo el alma,
que va supurando su óxido.


Todo pasado, toda memoria,
que conlleve dolor,
tras ser vista
para ser regenerada,
será ofrendada al sol,
para iniciar su proceso alquímico
de liberación.


Gotita a gotita,
el sol las reabsorbe,
para transmutarlas en nueva energía.





miércoles, 25 de febrero de 2015

EL ERIZO PINCHOS (Cuento)





En un remoto paraje vivía una familia. La madre era un erizo llamada Pinchos, el hijo mayor era un lindo pavo real llamado Azulón, por el color  predominante de su lindo plumaje y el hijo pequeño era un bonito pollito al que llamaban Plumín y tenía un tacto tan suave y tanta ternura que muchos habitantes gustaban acariciarle. En cuanto al padre había fallecido hacía algunos años de una extraña enfermedad que lo fue consumiendo poco a poco.

Plumin tenía mucha ternura y cariño para compartir, pero pinchos era muy arisca, agresiva y sus pinchos no permitían el acercamiento del más pequeño, que ya lo había intentado y llevaba el cuerpecito lleno de cicatrices. Llegó un momento en el que dejó de acercarse pues el dolor que le producía el cuerpo de su madre era inaguantable. Llevaba todo su cuerpecito lleno de densas costras, porque aunque él la evitaba, ella se le acercaba, pero no para abrazarle sino para gritarle y esos voceríos le herían de la misma forma que lo hacían los pinchos, así que cada vez sus costras se hacían más duras para poder resistir tanto dolor. El cuerpecito de Plumín que había sido de un tacto muy suave se fue volviendo como una coraza y fue creciendo y cada vez se hacía con una coraza más resistente, para evitar el dolor.

Desde luego no sentía dolor, pero también sentía el peso de esa densa coraza, pero un día bañándose en unas famosas aguas termales, con propiedades medicinales, las costras se reblandecieron por la temperatura del agua y poco a poco dejaron las heridas al descubierto y en un momento dado volvieron a sangrar y el agua se tornó roja, muy roja, de un rojo vivo y limpio. Notaba que el dolor acumulado durante tantos años le iba abandonando circulando con la sangre que sus heridas desprendían, pero al mismo tiempo sentía que también la vida le abandonaba lentamente. Llegó un momento que quedó exhausto tendido boca arriba, flotando en el agua y sus ojitos desprendieron alguna lágrima antes de cerrarse poquito a poco. Flotaba sobre las aguas medicinales y parecía un cuerpo inerte, vacío, parecía que habían desahuciado la vida de allí dentro. Por allí paseaba una niña jugando con un perro y al mirar el agua le vio. Se metió en el agua y ya cerca colocó sus manos por debajo del cuerpo del pollito y lo sacó del agua. Estaba lleno de pequeños agujeritos rojizos por donde la vida se le escapaba. Secó con sumo cuidado las plumas del animalito y lo acerco a su pecho para darle calor. Luego de forma instintiva y también con mucha delicadeza fue besando cada agujerito del pollito y la niña se sorprendió que sus besos cerraban aquellas heridas y continuó besándolo amorosamente. Cuando terminó le dio un beso a su cabecita y lo colocó cerca de su corazón, con la esperanza de reanimarle. La niña se durmió y el perro que lo vio velaba por ellos. Cuando despertó vio que Plumín estaba moviendo sus patitas y que su cuerpecito empezaba a moverse. Poquito a poco abrió un ojito, como para inspeccionar y se encontró con la mirada tierna de la niña, fue entonces cuando también se decidió a abrir el otro ojito. La ternura que le ofreció había sanado todas las heridas que le causó los pinchos maternos. Su cuerpecito necesitaba de la medicinal ternura, ser acogido con calidez y proximidad y recibiendo todos estos nutrientes se produjo la milagrosa curación. Con el tiempo Plumín recuperó la suavidad de su plumaje y también su sensibilidad se liberó.




sábado, 14 de febrero de 2015

SOLTANDO (Poesía)







Deja de nombrar,
tan sólo atento,
en plena alerta
para observar.

Pronto a soltar,
  lo que has visto
 deja que parta
para liberar.

Suelta el pensar,
  afronta momento,
 que no debata,
 presto a silenciar. 



miércoles, 11 de febrero de 2015

VIVIR AHORA (Poesía)






  Nace un segundo,
de segundo a minuto,
de minuto a la hora,
día va pasando.




 ¿Presente tú estuviste?
o ¿Quizás te zambulliste?

Bien en aguas cálidas,
bien en aguas gélidas
¿Del mundo te alejaste?
 ¿Nuevamente escapaste?

Abre la puerta y entra:
la vida lleva en espera.

 Vive un segundo,
de segundo a minuto,
de minuto a la hora:
día vas viviendo.
  
Amanece nuevo día.
¡Ofrécele compañía!








LA BRUJA PIRULETA (Cuento)






La bruja Piruleta era una bruja de primera, se había graduado con la mejor nota. Su sombrero de cucurucho tenía tres estrellas de más, que las añadieron en reconocimiento a su brillantez en conjuros. Sabía como engatusar a sus víctimas y ponerlas en la olla, removiéndolas para sacar buen caldo, estaban hipnotizadas y se pensaban que estaban en una piscina.


El armamento de la bruja estaba hecho de crítica dura, falta de compasión, rechazo a los otros y catalogarlos. Una vez disminuidos de tamaño y encerrados en botes de vidrio etiquetados, los paseaba por todo el pueblo para que los enemigos e incautos esparcieran pensamientos negativos sobre ella, junto a las miserias de la víctima. Vaya! Si se esparcían, todos los habitantes cuchucheaban y creaban nubarrones negros.


La bruja se las  pintaba sola para enemistar los unos con otros, para dejar a alguna víctima arrinconada, bien atada, aislada: tan sola y triste que si no fuera por algún ángel que la rescatara, se hubiera muerto de pena.


Se la veía por el horizonte montada con su escoba rústica y su gran cucurucho, que era tan largo, como su lengua viperina.


Un día la bruja capturó a Pitufa con un cazamariposas, pues sus malas artes fracasaron, y la echó  a la olla. Pitufa empezó a sentir el calorcito del  fuego, que ya le subía por los pies y esto sonó como una voz de alarma: “tengo que salir de aquí…   como sea”. Empezó a rumiar algún que otro plan, pero todavía no veía el bueno, pero cuando vio a Piruleta preparar un nuevo conjuro, para convertir a un niño en un gusano de seda, se llenó de un frenesí  súbdito y con gran impulso por la indignación de toda la maldad de la bruja, de un salto salió de la olla y se fue directa a Piruleta. Se avalanchó sobre ella, quería ahogarla, dejarla sin sentido… pero cuando la tenía entre sus manos, gracias a la fuerza que le sobrevino, vio en sus ojos un vacío tan profundo como un pozo que no tenía fin, su corazón se enterneció y no pudo darle muerte.


Sucedió algo extraño: no sentía odio pero tampoco amor, era un sentimiento neutro, que le permitía tener el alma centrada, para hacer en cada momento lo que era más oportuno, según las instrucciones de su ángel. Ahora sólo podía seguir y sentir la voz del ángel, ninguna otra podría ya seducirle.



En aquel mismo instante Pitufa se convirtió en un instrumento celestial  que emitía una nueva fragancia que llenó el vacío del pozo y transformó los pensamientos y sentimientos de la bruja, convirtiéndola en una  hermosa musa, que sólo irradiaba belleza y bondad.   





domingo, 8 de febrero de 2015

TRAMOYA (Poesía)



  

La vida como tramoya,
  brinda mil y un escenario
  donde interpretamos
diferentes papeles.


  Si navegamos sin timón,
  arrastrados seremos
por una corriente gris.
 Nuestra obra personal
  ansía colores y matices.


Se hace necesario,
para bien aprovecharla,
observar el horizonte,
   escuchar nuestro corazón
 para  elegir el rumbo:
 destino a buen puerto.






ANGEL GUARDIÁN (Poesía)





 El alma confusa,
    en pasado hunde hoy toda vivencia.

 Ojea obtusa,
 algún miedo cunde,  demanda presencia.

El clamor del alma, llegando al cielo,
despierta un ángel.

Te manda su pluma, derrite tu hielo,
sientes que te es fiel.

AMA TU CORAZÓN,
  TE ACOMPAÑA SIEMPRE EN LA VIDA:
  TU ANGEL GUARDIAN TE TRAE LUZ.



BLANCO Y NEGRO (Poesía)






Blanco: cuando siento 
  espuma marina llevarse maleza.
  Limpia y refresca.

Negro: cuando siento 
la mente cansina, con tanta rareza,
pensar en la gresca.




jueves, 5 de febrero de 2015

ENERGÍA ROSADA (Poesía)






 Me siento protegida y amada
sumergida en energía rosada.
Me siento liviana: como en nubes.

Vivo nueva vida, puro goce.
  No hay ya choque,  tan solo roce
 con las cosas: como algodones.

No más fricción, ni ningún oponente:
 fluyo como gota en la corriente,
que lleva, también, a la demás gente.



AMARSE UNO MISMO (Poesía)







 Ámate siempre:
durante el día, durante la noche.

Ámate siempre:
en la alegría, en la tristeza.

Ámate siempre:
en el éxito, en el fracaso.

Ámate siempre:
en la virtud, en la debilidad.

Ámate siempre:
en la luz, en la oscuridad.

Siempre, siempre….
porque veniste para aprender amar,
porque amándote amarás todo lo demás.

Siempre, siempre…
 y  la  vida te abrazará y respetará,
porque ella también te amará.